Cuando un paciente consulta a un médico se establece un contrato tácito
que implica la responsabilidad de ambos; esto que es válido en cualquier
relación médico-paciente más allá de la terapia utilizada, se hace más
profunda y detallada en la consulta homeopática.
La homeopatía es una terapia altamente efectiva y poderosa que exige del
paciente crear el hábito de la auto-observación desapasionada y objetiva;
un examen que va más allá de los síntomas o de la enfermedad en sí misma,
y lo involucra como un todo.
En la consulta médica homeopática se parte de la premisa de que
no hay enfermedades sino enfermo
s, los síntomas son manifestaciones de la fuerza vital en la que se basa
la prescripción homeopática, es decir que no basta con saber que esa persona
padece de asma bronquial, por tomar un diagnóstico, sino que el médico
homeópata necesita conocer como se manifiesta la enfermedad en dicho paciente.
Entonces, además de la revisación pertinente, preguntará: ¿Cómo comienzan
las crisis?, ¿Cuándo empeoran? ¿En qué horarios? ¿En qué época del año?
y muchos otros detalles de la vida de esa persona como modos de dormir,
preferencias alimenticias, etc.
También tendrá en cuenta para la elección del medicamento detalles de la
aparición de la enfermedad como por ejemplo si coincidió con mudanzas,
excesos de trabajo, disgustos, pérdidas, etc.
Hechos significativos en la vida del paciente que ayudan a comprender como
vive la enfermedad y cuáles son aquellas situaciones capaces de enfermarlo.
A menudo también pregunta ¿Cómo cree que lo ven sus familiares?.
Tales datos que carecen de importancia en el contexto de la medicina oficial
(alopática), servirán al médico homeópata para prescribir un medicamento
y al paciente para registrar los cambios que percibe y poderlos expresar
en la próxima consulta.
Pero cuidado, la observación de los síntomas es sólo eso, simple observación.
No interpretación
.
El médico homeópata no se limita sólo a tener en cuenta los síntomas físicos
sobre los que se basa el diagnóstico alopático sino también los mentales
y emocionales.
Como dice el Dr.
Hahnemann en el Par.
82 del Organon
El médico Homeópata deberá siempre escrutar con cuidado los síntomas perceptible
s y todas sus modalidades y características y evitar prescripciones rutinarias
.
Otro aspecto importante es la paciencia, a menudo los pacientes recurren
a esta medicina esperando un milagro y cuando el proceso es más lento de
lo que creían, abandonan la homeopatía.
No se pueden acelerar los ritmos de la Naturaleza.
La prescripción homeopática tiende a armonizar todo el organismo y eso lleva
un tiempo que varía de acuerdo con diferentes factores entre los que se
incluyen la propia energía vital del paciente
.
Otro factor que influye es el tiempo que padece la enfermedad, no es lo
mismo una enfermedad de reciente comienzo, o de poco tiempo de evolución,
de la que se puede reponer en un par de días, a una crónica que lleva años,
donde la energía vital se encuentra mas afectada.
A menudo los pacientes acostumbrados al método alopático, de recetar de
acuerdo a un protocolo relativamente simple, se impacientan frente a la
toma de caso más trabajosa y sistemática.
En CONCLUSIÓN, la Homeopatía es una medicina que exige mucho de médico y
paciente; podemos decir que este último tiene un rol activo, cuando describe
sus síntomas detalladamente, cuando responde a las preguntas de su médico
desde la auto observación, permitiéndole encontrar, no una medicación estándar
sino una acorde a sus legítimas necesidades.
Y no menos importante es que no se impaciente frente a los cambios que se
producen en el camino de la curación.
Afortunadamente, estas responsabilidades son bastante fáciles de asumir
y cuando se cumplen, podemos hablar de que se ha iniciado un proceso tendiente
a mejorar la salud.